P: Sobre la reforma de la Ley del Aborto
R. Nuestra posición política quedó muy fijada y muy detallada en el debate parlamentario, tanto en el Congreso como en el Senado, como después en el recurso que presentamos en el TC. En este caso ya hay doctrina dictada por el TC para hacer compatible el derecho del naciturus a la vida con el derecho de la mujer. Y compatible en los riesgos, en el caso de que la maternidad pudiera poner en riesgo la vida de la madre ¿Cómo se compatibilizan esos dos derechos?. Y esa doctrina la sentó ya el constitucional en el 85, dejando claro que una ley de plazos es completamente inconstitucional porque dejan ante un plazo determinado sin protección ninguna el derecho a la vida del naciturus. Y por eso de una ley de plazos como la que tenemos ahora, lo que el Tc dictó como constitucional es una ley de causas. La ley del 85 establecía que el aborto es un delito y que en determinadas situaciones límite esa conducta delictiva podría ser despenalizada. Y dispuso tres supuestos en los que se daba esa situación límite: en primer lugar, la salud de la madre; en segundo lugar, la violación; y en tercer lugar, la salud psicológica. La aplicación fraude de ley de esa ley, que era bastante equilibrada, fue lo que llevó a que esa práctica tuviera barra libre en nuestro país. Ahora se trataría de volver a la situación originaria, pero, como es lógico, las leyes están para cumplirse y no para cumplirse un fraude de ley, y el apoyo a la maternidad, el apoyo a la red madre, el apoyo a las mujeres que quieren ser madres y además facilitarles con ayudas esa maternidad y hacerla conciliable con la vida profesional es el planteamiento del PP en relación con la actualmente vigente, lamentable, ley del aborto.
Jorge Fernandez: Volveremos a la ley originaria, con el apoyo a la maternidad con ayudas y hacerla conciliable con la vida profesional (Ent COPE)







